Aquellas diferencias en salud injustas y evitables que se producen entre grupos poblacionales definidos por factores sociales, económicos, demográficos y/o geográficos. Estas diferencias se suelen producir fruto de la distribución de recursos y riquezas con los que contamos, afectando de manera diferencial a las personas en función de una serie de ejes de desigualdad con un impacto transversal en las mismas: clase social, edad, etnia, género, territorio, etc.
El marco del documento Avanzando hacia la Equidad (Ministerio de Sanidad y Política Social, 2010) propone los ejes arriba mencionados. Desde esta guía se recomienda que la perspectiva de género sea incorporada como objeto de análisis específico y principal a la hora de contemplar los ejes restantes y los determinantes intermedios. Esta perspectiva permite que no se vea limitado el análisis a una mera comparación por sexo y enriquecer y mejorar las actuaciones propuestas para disminuir la brecha de género.
Conjunto de factores personales, sociales, sanitarios, económicos y ambientales que condicionan el estado de salud de los individuos y las poblaciones en las que estos conviven.
Los determinantes sociales de la salud son las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud.
Esas circunstancias son el resultado de la diferente y a veces injusta distribución del dinero, el poder y los recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende a su vez de las políticas adoptadas.